EL BICENTENARIO DOS VECES DESAPERCIBIDO
noviembre 14th, 2011 § Dejar un comentario
La corriente independentista iniciada en 1810 en varios paìses de América Latina, concretamente en el sur, generó una serie de movimientos que se extendieron hasta el año siguiente en otras regiones, como Centroamérica.
Más allá del fenómeno de emancipación, me interesa comentar sobre un aniversario que pasó desapercibido hace un año y en el actual: La aprobación del decreto IX de la Libertad de Imprenta, por la Corte de Cádiz, España.
Su relevancia consiste en que tal decreto marca el nacimiento de una prensa moderna. La libertad de imprenta, el derecho de comunicar los pensamientos e ideas a través de los escritos fue el paso más importante para crear un régimen constitucional en España.
Tuvo impacto en las entonces colonias americanas, porque eximió de licencia, revisión o aprobación todo escrito impreso o publicación política; aunque mantuvo restricciones – entiéndase censura- a los materiales religiosos.
Sin embargo, no todo es alegría espontánea. Recordemos que Guatemala era la Capitanía General de Centroamérica, y entre 1811 y 1814 fue escenario de levantamientos populares, y los espacios para todo aquello que oliera a disenso político era vigilado y hasta enjuiciado.
Como respuesta se dio paso a cartas, reuniones clandestinas y libelos, es decir escritos en el que se difama o denigra a personas, asociaciones y grupos.
Ya existían desde 1729 periódicos como La Gazeta de Guatemala, que contaba entre sus colaboradores al prócer José Matías Delgado, quien pertenecía a las tertulias apoyadas por el canónico español José María Castilla.
El 24 de julio de 1820 el Dr. Pedro Molina fundó El Editor Constitucional donde eran abordados asuntos como el despotismo de las
Cortes, libre comercio, luchas electorales de funcionarios, la tiranía del Monarca….
La red del Editor, en la que se incluian Delgado y Castilla, además de amigos, parientes e intelectuales, conformarían al futuro Partido Republicano, que defendió conceptos como República, Nación, federación, ciudadanía.
Casi al mismo tiempo aparece El Amigo de la Patria , editado por José Cecilio del Valle. Algunos se preguntan si realmente eran opuestos o dos variantes dentro de la élite política de la época.
Estas publicaciones permitieron a los letrados y a los provincianos enterarse de los acontecimientos, y perfilaron lo que sería considerado un incipeinte modalida de opinión pública.
En 1824 la Asamblea Nacional Constituyente de Centroamérica retoma la decisión de las Cortes de Cádiz, y plasmó en el artículo 75 que no podrá el Congreso, las Asamblea ni las demas autoridades: Coartar en ningún caso ni por pretexto alguno la libertad del pensamiento, la de la palabra, la de la escritura, la de la imprenta…
Tomen en cuenta que para ese momento ya había ocurrido la independencia del reino de Guatemala en 1821; que entre 1822 y 1823 el emperador Iturbide había anexado a México la mayoría de provincias, y que ese año esta Asamblea declaró la independencia de la región respecto a toda potencia.
En 1824 creó la República Federal de Centroamérica, que se mantuvo hasta 1839. Otro avance se dio en 1832 cuando emitió la Ley de Imprenta para toda la región, que eliminó la censura a los escritos de naturaleza religiosa, y permitía la libertad de opinar sobre toda clase de rubros; aunque sancionaba con penas los escritos e impresos injuriosos y difamatorios.
Desde 1824 el sacerdote Miguel José Castro, ya había instalado la primera imprenta en San Salvador, la que dio paso al Semanario Político Mercantil que apareció el 31 de julio de ese año.
Pero no sólo ese periódico fue impreso ahí, sino panfletos que defendían o atacaban las medidas políticas y eclesiásticas de la época.

Tras la instalación de la primera imprenta en San Salvador, en 1824, siete departamentos más colocaron la propia entre 1827 y 1886. foto de -KJ
En términos de libertad de expresión, no bastaba con leyes y constituciones, era necesario activar las redes de sociabilidad como logias, círculos literarios y panfletos.
Esto si se toma en cuenta el elevado nivel de analfabetismo predominante en la época. Recuerden que hasta 1841 es creada la Universidad de El Salvador, y que la escolaridad tampoco era masiva.
La Constitución salvadoreña de 1824 estableció en el artículo 13 el derecho del pueblo a la libertad de imprenta, y también estableció el motivo explícito para censurar a sus funcionarios en el ejercicio de sus cargos.
En 1830 la Asambla emitió Ley de imprenta, que pretendía evitar las faltas al abusar de aquél derecho, establecía el modo de proceder de las autoridades y sancionaba los abusos.
Las constituciones promulgadas entre 1841 y 1886 garantizaban la libertad de expresar, escribir y publicar su pensamiento con libertad sin censura previa, aunque había que responder ante las autoridades por abusos.
Posteriormente, las constituciones siguientes ya no hablan de ley de imprenta, y sí de libertad de expresión, como lo consigna el artículo 6.
La independencia no podría considerarse sin el reconocimiento constitucional y el empuje dado por otras vías a la libertad de imprenta… hay quienes sostienen que fue el orígen de la libertad de expresión, siendo un derecho individual nació de un interés colectivo….
De eso han pasado 201 años y pocos reflexionaron sobre este punto hace un año, y el actual.

